Historia del pensamiento económico:


Muchas ideas del pasado tenían sus raíces en estructuras institucionales, en las relaciones entre grupos económicos diferentes y en los intereses opuestos de éstos. Ahora Bien, las ideas a las que dieron vida no han muerto en la medida en que todavía existen estructuras y relaciones iguales o similares. Aún viven entre nosotros las opiniones de Aristóteles sobre las diferentes clases de Trabajo humano, las censuras de, los escolásticos de la Edad Media a la usura, las teorías mercantilistas sobre el Comercio Exterior, las nociones fisiocráticas sobre la agricultura, la teoría de la Renta de Ricardo y las conclusiones prácticas de ella derivadas, y, en fin, la rebeldía de los románticos alemanes contra el Liberalismo económico. Todo esto ha venido a formar parte del Fondo de ideas de donde han sacado su alimento intelectual las generaciones sucesivas y es el principal alimento de la Historia de la Economía.


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  • La Economía de hoy depende en mayor o menor medida del sendero histórico recorrido por nuestras sociedades.

  • No podemos hacer un buen análisis económico ni aplicar una correcta política económica sin tener en cuenta todo aquello que ha acontecido en épocas pasadas.






Sus comienzos:

Historia de la economía, el image001.jpgde la economía como cuerpo teórico de estudio, independiente de la política y la filosofía, puede fecharse en el año 1776, cuando Adam Smith publicó su Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones.

. Por supuesto, la economía existía antes de que Smith escribiese su libro: los griegos hicieron importantes aportaciones, al igual que los escolásticos de la edad media.


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El pensamiento económico medieval surgido en la cristiandad latina de Europa Occidental que desarrolló el feudalismo y la filosofía , se centró en cuestiones éticas como la pobreza y la caridad, el precio justo, la relación conceptual entre el beneficio, el interés y la usura; y en determinadas especulaciones acerca de la teoría del valor, que en algunos casos podrían asimilarse a las posteriores teorías que lo identifican con el trabajo, y en otras con el precio de mercado.

La economía feudal es rural, basada en la tierra, con una mínima división del trabajo y escasos intercambios comerciales. El centro EC. es el feudo o señorío, grandes propiedades (castillo / monasterio y sus terrenos) de nobles o altos eclesiásticos, autosuficientes. En él se distinguen 2 partes: la reserva (en la que vive el señor y explota directamente) y los mansos, donde viven y trabajan los campesinos agrupados en aldeas, quienes entregan parte de la cosecha al señor y trabajan en la reserva. Hay además tierras comunales e instalaciones de uso común, previo pago de una tasa ( molino, horno, fragua..)

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En el renacimiento:

El desarrollo económico de los últimos siglos medievales había producido acumulación de capitales y nuevos comerciantes-banqueros, que racionalizaron sus inversiones y tecnificaron sus operaciones mercantiles, generando un capitalismo comercial. El sistema de crédito se fundió con el uso y endoso de letras de pago, cheques y pagarés. Las grandes operaciones financieras se hacían desde los bancos u oficinas del capitalista, cuyos agentes comerciales viajaban a distintas partes de Europa y Asia. En consecuencia, la inversión de capitales se orientó hacia el comercio y respaldó las expediciones marítimas.

Aunque la base de la economía seguía siendo la agricultura cobraron un gran impulso la industria textil, la minería y, sobre todo, las actividades comerciales gracias al auge de las ciudades mediterráneas (Venecia, Marsella, Nápoles) y del norte de Europa (Amberes, Ámsterdam, Hamburgo). La creciente importancia del sector comercial trajo consigo la formación de grandes riquezas familiares, como las de los Medici, los Strozzi o los Fugger, que permitieron a dichas familias su intervención directa en la política o su apoyo a las monarquías que atravesaban crisis económicas.

El descubrimiento de América supuso un hecho trascendental para la vida económica del Renacimiento, ya que se abrieron nuevos mercados, que proporcionaron grandes beneficios a burgueses y banqueros y sirvieron a España para llevar a cabo una vasta política de intervención en gran parte de Europa y el Mediterráneo. Sin embargo, la excesiva afluencia de tesoros americanos al continente europeo favoreció una alarmante subida de los precios debido a la abundante moneda en circulación.